El jengibre
El jengibre no solo se aprecia en la cocina: es también un superalimento potente, usado en todo el mundo desde hace milenios para el bienestar del cuerpo y para aliviar molestias, algo que hoy confirman ya numerosos estudios científicos. ¡Sigue leyendo y descubre cómo poner las fuerzas curativas de esta raíz al servicio de tu propio bienestar!
Lilia Baron
Redactora

El poder curativo del jengibre
A mí personalmente me gusta mucho usar el jengibre como especia, en infusión y exprimido en zumo, simplemente porque me gusta mucho su sabor picante. ¿Sabías que el jengibre forma parte, desde hace milenios, de la Medicina Tradicional China (MTC), de la medicina ayurvédica y de la medicina popular de Sudamérica y de África? Sus propiedades beneficiosas para la salud son tan variadas que lo convierten en un remedio natural valioso en culturas muy distintas.
Curiosamente, también la investigación moderna se ocupa intensamente del efecto del jengibre sobre nuestro cuerpo. En este artículo quiero mirar, entre otras cosas, con más detalle para qué se emplea el jengibre en las distintas tradiciones y qué ha descubierto al respecto la investigación moderna. Eso deja ver hasta qué punto esta raíz es versátil y potente, y cómo puede ayudarnos a aumentar nuestro bienestar y a aliviar molestias de forma natural.
El jengibre en la Medicina Tradicional China (MTC)
En la Medicina Tradicional China, el jengibre se usa como planta medicinal desde hace miles de años. Allí se le tiene por especialmente valioso. Su uso en la MTC se basa en una visión global del cuerpo y de sus energías. El diagnóstico y el tratamiento en la MTC se adaptan individualmente al paciente, y el jengibre se emplea a menudo combinado con otras hierbas y métodos de tratamiento, para lograr los mejores resultados posibles.
Principales usos del jengibre en la MTC
Armonizar el estómago y el sistema digestivo: en la MTC, el jengibre se emplea con frecuencia para aliviar las náuseas, fortalecer el sistema digestivo y favorecer la absorción de nutrientes. Se le considera especialmente eficaz en el tratamiento de trastornos digestivos como los gases, la diarrea y los vómitos.
Calentar el cuerpo: el jengibre tiene una propiedad calorífica y se usa para expulsar el « frío » del cuerpo, que según la MTC puede llevar a distintos problemas de salud. Se usa a menudo en la estación fría, para prevenir resfriados y gripe o aliviar sus síntomas.
Favorecer la circulación: en la MTC, el jengibre se emplea para mejorar la circulación y deshacer los estancamientos del Qi (la energía vital) y de la sangre. Se le considera útil en el tratamiento del dolor, en particular articular y muscular, así como de las molestias menstruales.
Efecto antiinflamatorio: por sus propiedades antiinflamatorias, el jengibre se emplea en la MTC para tratar enfermedades inflamatorias como la artritis y otros estados dolorosos.
Apoyo al sistema inmunitario: el jengibre se emplea también para fortalecer el sistema inmunitario y prevenir enfermedades. Sus propiedades antioxidantes juegan aquí un papel importante.
Uso externo: además de tomarlo por vía oral, en la MTC el jengibre se aplica también por fuera, por ejemplo en compresas o baños, para tratar dolores e inflamaciones locales.
El jengibre en la medicina ayurvédica
También en la medicina ayurvédica, ese antiguo sistema de sanación indio, el jengibre (sánscrito: « Shunti ») se aprecia mucho por sus numerosos beneficios para la salud. Como una de las plantas más importantes del ayurveda, el jengibre se usa tanto para prevenir como para curar.
En el ayurveda, el jengibre se emplea en distintas formas —fresco, seco o en polvo— según el dosha de cada cual (la combinación única de rasgos físicos, mentales y emocionales de una persona) y según la situación de salud concreta. Se combina también con otras hierbas y especias, para reforzar su efecto y favorecer el equilibrio de los doshas. Su uso en el ayurveda se apoya en un conocimiento profundo de la constitución individual y de los desequilibrios actuales del cuerpo.
Principales usos del jengibre en el ayurveda
Fortalecer la digestión: en el ayurveda, el jengibre se considera un potente estimulante digestivo, que fortalece Agni (el fuego digestivo), mejora la asimilación de los alimentos, reduce los gases y alivia trastornos digestivos como las náuseas y los vómitos. Se consume a menudo antes de las comidas, para estimular la digestión.
Propiedades antiinflamatorias: el jengibre tiene fuertes propiedades antiinflamatorias y se emplea, como en la MTC, para tratar estados como la artritis y otras enfermedades inflamatorias de las articulaciones.
Aliviar las enfermedades respiratorias: por sus propiedades caloríficas y por su capacidad para deshacer la mucosidad, el jengibre se emplea para tratar resfriados, tos, gripe y otras enfermedades respiratorias.
Aliviar el dolor: en el ayurveda, el jengibre se emplea con frecuencia para aliviar dolores, incluidos los dolores menstruales y los de cabeza.
Favorecer la circulación sanguínea: las propiedades caloríficas del jengibre apoyan la circulación y ayudan a deshacer los estancamientos del cuerpo, lo que se traduce en más energía y vitalidad.
Apoyo a la inmunidad: el jengibre se emplea para fortalecer el sistema inmunitario y prevenir infecciones, en particular en el cambio de estación, cuando la vulnerabilidad a las enfermedades es mayor.
Efecto contra las náuseas: el jengibre es conocido por su capacidad para reducir las náuseas y los vómitos, en particular los del embarazo y el mareo por movimiento.
El jengibre en la medicina popular de Sudamérica y de África
En Sudamérica y en África, el jengibre se aprecia tanto en la cocina tradicional como en la medicina popular, por sus propiedades aromáticas, culinarias y curativas. Su uso varía de un país a otro y refleja las variadas influencias culturales así como el rico legado de saberes tradicionales sobre remedios naturales.
La investigación científica moderna sobre el jengibre
En las últimas décadas, la investigación científica ha empezado a examinar y confirmar algunos de los usos tradicionales del jengibre. Algunos campos de aplicación están ya bastante bien estudiados, mientras que otros están todavía en pañales.
Estos son algunos campos en los que el efecto del jengibre está avalado por estudios científicos:
Náuseas y vómitos: la eficacia del jengibre para aliviar las náuseas y los vómitos está bien documentada. Esto abarca las náuseas del embarazo, las posoperatorias, las debidas a la quimioterapia y el mareo por movimiento. El jengibre actúa influyendo en el sistema digestivo y en el sistema nervioso central, lo que contribuye a aliviar estos síntomas.
Molestias digestivas: el jengibre puede ayudar a aliviar distintas molestias digestivas, acelerando el vaciado del estómago y reduciendo así síntomas como los gases, el ardor de estómago y la indigestión.
Efecto antiinflamatorio: el jengibre contiene compuestos como los gingeroles, que poseen propiedades antiinflamatorias. Pueden ser útiles en el tratamiento de enfermedades inflamatorias como la artritis, los dolores musculares y otras molestias relacionadas con la inflamación.
Alivio del dolor: algunos estudios han mostrado que el jengibre puede ser eficaz para aliviar los dolores menstruales y ciertos tipos de dolor de cabeza, incluida la migraña.
Propiedades antioxidantes: el jengibre es rico en antioxidantes, que neutralizan los radicales libres del cuerpo y pueden así contribuir a prevenir enfermedades crónicas y a apoyar la salud general.
Control de la glucemia y salud del corazón: los primeros estudios apuntan a que el jengibre podría tener efectos positivos sobre el control de la glucemia y la salud del corazón, incluida una mejora de la sensibilidad a la insulina y un descenso de los niveles de azúcar y colesterol en sangre. Estos resultados son prometedores, pero hacen falta más investigaciones para entender y confirmar del todo estos efectos.
Efecto antimicrobiano: en algunos estudios, el jengibre muestra propiedades antimicrobianas frente a multitud de microorganismos. Lo veremos a continuación con algo más de detalle.
Las propiedades antimicrobianas del jengibre
En distintas investigaciones científicas, el jengibre ha mostrado propiedades antimicrobianas frente a un amplio abanico de microorganismos, entre ellos ciertas bacterias y hongos. Estas propiedades se atribuyen sobre todo a los compuestos bioactivos del jengibre —gingeroles, shogaoles y otros metabolitos secundarios—, capaces de ayudar a frenar o matar el crecimiento de bacterias, hongos e incluso algunos virus. Veamos ejemplos de microorganismos frente a los que el jengibre ha mostrado un efecto antimicrobiano.
Bacterias
- Escherichia coli (E. coli): un agente frecuente de intoxicaciones alimentarias e infecciones urinarias.
- Staphylococcus aureus: conocido por su papel en las infecciones cutáneas, los abscesos y a veces enfermedades más graves como las infecciones por SARM.
- Salmonella typhimurium: provoca la salmonelosis, una de las intoxicaciones alimentarias bacterianas más frecuentes.
- Helicobacter pylori (H. pylori): una bacteria que puede provocar úlceras de estómago y gastritis crónica y que se asocia al cáncer de estómago.
- Streptococcus mutans: una causa principal de caries y de enfermedades de las encías.
- Pseudomonas aeruginosa: puede provocar infecciones graves en personas con el sistema inmunitario debilitado.
Hongos
- Candida albicans: una levadura que, si prolifera, puede llevar a infecciones como el muguet y otras candidiasis.
- Aspergillus niger: provoca aspergilosis, una infección que afecta a los pulmones y a otros órganos.
- Trichophyton rubrum: un dermatofito responsable del pie de atleta, la tiña y otras infecciones cutáneas.
Virus
La investigación sobre las propiedades antivirales del jengibre y de sus extractos está todavía en desarrollo, pero algunos estudios apuntan a que el jengibre podría ser eficaz frente a distintos virus. Estos estudios se han centrado sobre todo en virus responsables de enfermedades respiratorias y de otras infecciones.
Estos son algunos ejemplos de virus sobre los que ya existen investigaciones con jengibre:
- Virus respiratorio sincitial humano (VRS): las primeras investigaciones apuntan a que los extractos de jengibre pueden frenar la multiplicación del virus respiratorio sincitial humano, capaz de provocar infecciones respiratorias graves sobre todo en niños.
- Virus de la gripe (influenza): algunos estudios han mostrado que el jengibre puede tener efectos antivirales frente a distintas cepas del virus de la gripe, frenando la replicación del virus o reforzando la respuesta inmunitaria del cuerpo frente a él.
- Virus de las hepatitis: hay indicios de que el jengibre podría ofrecer ciertos efectos protectores frente a los virus de las hepatitis, en particular la hepatitis B, aunque los mecanismos exactos y la eficacia requieren más investigación.
- Virus del herpes simple (VHS): el jengibre podría ser eficaz también frente a los virus del herpes simple, responsables entre otros del herpes labial y genital. Algunos estudios apuntan a que el jengibre puede frenar la replicación del VHS.
Es importante subrayar que muchos de estos hallazgos proceden de estudios de laboratorio (in vitro) o se basan en trabajos con animales. Trasladar directamente estos resultados al ser humano y emplear el jengibre en la práctica como antiviral requiere estudios clínicos mucho más amplios. Además, la eficacia del jengibre frente a los virus varía según la cepa concreta, la dosis del extracto y otros factores que la investigación debe tener en cuenta.
En resumen, puede decirse que los resultados de investigación disponibles aportan indicios de posibles propiedades antivirales del jengibre, pero que su uso como remedio antiviral requiere más investigación científica, para entender del todo estos efectos y desarrollar protocolos de tratamiento eficaces.
El jengibre en los cuidados de belleza
El jengibre encuentra usos variados no solo en medicina, sino también en los cuidados de belleza. Sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antimicrobianas lo convierten en un ingrediente valioso para la piel y el cabello.
Estas son algunas posibilidades de uso del jengibre en los cuidados de belleza:
- Favorecer el crecimiento del cabelloEl jengibre se aprecia por sus propiedades estimulantes, que favorecen la circulación del cuero cabelludo y pueden así activar el crecimiento del cabello. Una mascarilla capilar de jengibre o un aceite de jengibre pueden ayudar a nutrir los folículos y reducir la caída.
- Tratar la caspaLas propiedades antimicrobianas del jengibre pueden actuar eficazmente frente a los hongos y bacterias que causan la caspa. Usada con regularidad, el agua de jengibre o el aceite de jengibre como enjuague pueden ayudar a limpiar el cuero cabelludo y reducir la caspa.
- Cuidado de la pielEl jengibre puede contribuir a mejorar el aspecto de la piel, reduciendo las inflamaciones y tensándola. Sus propiedades antioxidantes protegen la piel de los radicales libres, capaces de provocar un envejecimiento cutáneo prematuro.
- Tratar el acné y las imperfeccionesPor sus propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas, el jengibre puede ayudar a tratar el acné y otras imperfecciones. Aplicar directamente zumo o extracto de jengibre sobre las zonas afectadas puede reducir la inflamación y favorecer la curación.
- Aclarar la piel y reducir las manchasEl jengibre se usa también para unificar el tono de la piel y atenuar el aspecto de cicatrices y manchas. Aplicar jengibre sobre la piel con regularidad puede contribuir a un tono más uniforme.
- Propiedades antiedadLos componentes antioxidantes del jengibre ayudan a combatir los signos del envejecimiento cutáneo. El jengibre, en productos de cuidado o en mascarillas caseras, puede ayudar a reducir las líneas finas y las arrugas, mejorando la elasticidad de la piel.
Ejemplos de uso:
- Mascarilla capilar de jengibre: mezcla jengibre recién rallado con aceites base como el de coco o el de oliva y aplica la mezcla sobre el cuero cabelludo, para favorecer el crecimiento y nutrirlo.
- Mascarilla facial de jengibre: una mascarilla de jengibre, miel y zumo de limón puede ayudar a tensar la piel, combatir el acné y favorecer un cutis radiante.
- Exfoliante corporal de jengibre: combina jengibre molido con azúcar y aceite de coco, para preparar un exfoliante corporal que alisa y revitaliza la piel.
Al usar el jengibre en los cuidados de belleza conviene ser prudente, en particular con la piel sensible. Se recomienda hacer una prueba en una zona pequeña antes de aplicarlo en superficies mayores, para evitar reacciones alérgicas o irritaciones.
Los principales principios activos del jengibre
El jengibre contiene una serie de compuestos bioactivos, responsables de sus propiedades beneficiosas para la salud.
Los principales principios activos del jengibre son:
- Los gingerolesLos principales componentes bioactivos del jengibre fresco.Responsables del sabor picante del jengibre.Tienen fuertes propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.
- Los shogaolesAparecen cuando el jengibre se seca o se cuece, por degradación de los gingeroles.Son más picantes que los gingeroles y poseen también propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.La concentración de shogaoles es más alta en el jengibre seco que en el fresco.
- La zingeronaAparece al cocer el jengibre, a partir de los gingeroles.Tiene un sabor más suave y es responsable de las notas dulces del jengibre cocido.Se le atribuye también un efecto antioxidante.
- El paradolOtro principio activo que se encuentra en el jengibre, en particular en los aceites esenciales.Tiene beneficios para la salud parecidos a los de los gingeroles y los shogaoles.
- Los aceites esencialesEl jengibre contiene distintos aceites esenciales, entre ellos el zingibereno, los bisabolenos y los curcumenos, que contribuyen a su aroma característico.Estos aceites pueden contribuir también a relajar la musculatura del tubo digestivo y tienen propiedades antimicrobianas.
- Vitaminas y mineralesEl jengibre es fuente de vitamina C, magnesio, potasio, cobre y manganeso, que contribuyen a la salud general.
Estos principios activos trabajan en sinergia para dar al jengibre sus numerosos beneficios: favorecer la digestión, aliviar las náuseas, frenar la inflamación, aliviar el dolor, apoyar el sistema inmunitario y ofrecer posibles funciones de protección frente a enfermedades crónicas.
El jengibre en la medicina deportiva
En la medicina deportiva, el jengibre se aprecia por sus propiedades antiinflamatorias, analgésicas y relajantes para los músculos. Estas ventajas lo convierten en un remedio natural útil para los atletas y para las personas físicamente activas de forma regular.
Estos son algunos usos concretos del jengibre en la medicina deportiva:
- Aliviar las agujetas y el dolorEl jengibre puede ayudar a reducir las agujetas y el dolor tras un entrenamiento intenso. Algunos estudios han mostrado que consumir jengibre antes o después de entrenar puede contribuir a reducir la intensidad de las agujetas, probablemente por su efecto antiinflamatorio.
- Apoyar la recuperaciónAl reducir las inflamaciones y el dolor, el jengibre puede acortar el tiempo de recuperación tras una lesión o una sesión intensa. Es especialmente interesante para los atletas que buscan una vuelta rápida al entrenamiento y a la competición.
- Un analgésico naturalEl jengibre se ve como una alternativa natural a los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), porque puede aliviar el dolor sin los posibles efectos adversos de esos medicamentos. Eso lo convierte en una opción atractiva para tratar lesiones deportivas y estados de dolor crónico.
- Mejorar la circulaciónLas propiedades caloríficas del jengibre pueden mejorar la circulación y con ella el aporte de oxígeno a los músculos. Eso cuenta no solo para la recuperación, sino también para el rendimiento, ya que una mejor circulación puede apoyar la función muscular.
- Apoyar la digestiónEl jengibre puede apoyar también la digestión, algo importante para los deportistas, que deben asegurar una absorción óptima de nutrientes para la energía y el rendimiento. Mejorar la función digestiva puede contribuir a evitar molestias como los gases o las náuseas, capaces de perjudicar el rendimiento.
- Fortalecer el sistema inmunitarioUn entrenamiento intenso y regular puede cargar el sistema inmunitario. El jengibre, con sus propiedades antioxidantes y antimicrobianas, puede ayudar a fortalecerlo y a reducir la vulnerabilidad a las infecciones.
Formas de usar el jengibre
Por vía oral: el jengibre puede consumirse en cápsulas, en polvo, en infusión o fresco, para aprovechar sus propiedades antiinflamatorias y analgésicas.
Por vía externa: el aceite o las cremas de jengibre pueden aplicarse sobre las zonas afectadas, para tratar localmente dolores e inflamaciones.

Yo personalmente uso el jengibre a diario en mi shot de jengibre, cúrcuma y naranja. Simplemente paso por la licuadora cúrcuma fresca, jengibre y naranja. Este zumo puedes guardarlo también unos días en la nevera. Es una forma estupenda de fortalecer el sistema inmunitario cada día. Si no tienes licuadora, existen también mezclas de jengibre y cúrcuma que puedes disolver en zumo de naranja o en agua.
Para terminar
El jengibre es un ejemplo fascinante de cómo el saber tradicional y la ciencia moderna se encuentran para confirmar las fuerzas curativas de la naturaleza. Sus usos variados en las medicinas tradicionales de todo el mundo y el reconocimiento científico creciente de sus beneficios lo convierten en un elemento valioso de un cuidado integral de la salud. Ya sea para prevenir o para tratar, el jengibre ofrece una forma natural y eficaz de favorecer la salud y el bienestar.
Aunque la investigación científica confirme los posibles beneficios del jengibre para la salud, es importante tener en cuenta que no debe verse como un sustituto de los tratamientos médicos convencionales. Ante problemas de salud serios siempre es aconsejable pedir consejo médico profesional. Además, el jengibre puede provocar en algunas personas efectos adversos o interactuar con medicamentos, en particular a dosis altas, así que su uso requiere prudencia.